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martes, 10 de abril de 2012

Acoso. Poemas de amor por si abandonas las palabras.

El acoso del horizonte que brama palabras hermosas,
el acoso de una oficina haciendo pellas los inicios de semana,
la mierda de textos como este que llenan las horas,
el acoso de las botellas vacías de agua mineral abandonadas
en mesas con desórdenes,
el acoso de una jefa en paños menores sobre una mesa impersonal,
el acoso de las chaquetas colgadas en perchas a saldo,
el acoso de las máquinas tragaperras que dan premios literarios,
el acoso de la mentira en las verdades ajenas,
el acoso de días de sol y de lluvia y de nieve y de noches,
el acoso de ladridos de perros que mueren cuando aún están viviendo,
el acoso de un señor que un día aparece de repente
por la avenida y con cariño te introduce su miembro viril
entre el acoso del horizonte que brama palabras hermosas
mientras se toca esperando la mañana.

lunes, 9 de abril de 2012

El amor es un viaje en el corazón del verano. Poemas de amor por si abandonas la palabra

Revienta el neumático de una palabra,
está el asfalto como chicle de duermevelas,
quitaron el semáforo del cruce,
señales en el pavimento como sepias fotográficas,
la cara de un crío tras un cristal tintado,
deberes de otro tiempo, tareas pendientes de piratas
y bucaneros,
un cuento infantil entre los carriles de la autovía,
creación literaria y arte de amar
en condiciones de reducida visibilidad.

sábado, 7 de abril de 2012

Poema de Amor XI. Poemas de amor si abandonas las palabras

Crece el relámpago en algún vientre,
la alegría que no se entiende en estos lares,
dormita lo que no entiendes, fotografía
un amigo algo de nuestro pasado,
es temprano y huele a café recién hecho.
Hoy te dices que ahora mueves la ficha
y te vas de casa, que creces de primeras
como el buen futbol en grandes estadios,
crece el relámpago en algún derribo
de edificios de las afueras abandonados.

miércoles, 4 de abril de 2012

Poema de Amor X. Poemas de amor si abandonas las palabras

Las cocinas son capaces de amar entre fluorescentes,
decías cuando se fundían los tubos
mientras en la tele emitían documentales de animales.
Te obsesionaba el amor, el cariño a su manera,
las teclas desgastadas por el uso en teléfonos
que no transmiten nada más allá que sensibles y vacías
conversaciones capitalistas.
Luego resultó que bastaba un restaurante, cerrar
los ojos degustando el vino tinto
en copas que nadie había ganado. Se devaluaba
la receta del postre, las palabras hermosas,
eras el soñador del rincón de los sentidos.
Y mírate ahora, entre revistas porno y sexo
interracial, herido de diarios que todo arrasan,
magnificado por el amor que pueblan las maderas
de suelos que crujen para llamar la atención.
Dices que incluso la luna resucita a su antojo,
en estos veranos raros de polvos y cosas efímeras.

martes, 3 de abril de 2012

Poema de Amor IX. Poemas de amor si abandonas las palabras

Déjame la ferocidad de unos labios que recitan
mientras intercambian código genético a diestro
y siniestro. Déjame en este rincón donde se mira
con los ojos de las páginas en blanco, cómo un amante
reduce el paso de los trenes a un mero
vaivén de ternuras entre cuatro paredes descorchadas.
Déjame que siga intentando poemas de amor
entre los hombres, sabes que me decanto siempre
por la vía interminable y el desgarro de la dicha.
Déjame el asesinato en medio del acto, el sacrificio
de los mordiscos y mi cuerpo de rodillas, déjame
bajar la cuesta del escalofrío sin tocar la barandilla,
el despeño de este placer que no se frena,
déjame el tirón de pelo entre la saliva y los tiestos
olorosos de la terraza. Déjame con tus palabras
sin aliento, los recovecos que un día decidimos
urbanizar con este orgasmo interminable.

Poema de Amor VIII. Poemas de amor si abandonas las palabras

Quiere la cocina el olor y la fritanga,
ama el basurero los restos del naufragio,
desea el monitor a niños abandonados,
daría la vida la vida por tocar los bajos fondos
del instante en la memoria.
Quiere el discurso el vello púbico del silencio
de esta sala,
igual yo quiero tus ojos en el reflejo
de este vaso de negritos, abandono, realidad
ante el espejo.

lunes, 2 de abril de 2012

Poema de Amor VII. Poemas de amor si abandonas las palabras

Quiero a esta ciudad de luces falsas,
de amoríos incandescentes sobre una mesa,
de estridentes actos sexuales
cuando la noche despierta el oleaje,
quiero a esta ciudad como quiero a las palabras,
a solas con su ritmo.

Simpleza.Poemas de amor por si abandonas las palabras

Dime si el amor merece la pena, pequeño buzo,
ahora que reconoces los barcos hundidos.

Poema de Amor VI. Poemas de amor si abandonas las palabras

El amor es un guiño a los barrancos,
a la esterilla sobre el cemento de los años,
el leve desparpajo del violador de versos.
El amor, el amor de la mañana
no es lo mismo que un amor que atardece,
son distintos también los vasos
de plástico de oficinas y viviendas.
El amor, el amor que sufre en vuelos
rasantes y sueña con no encontrar nunca
la pista de aterrizaje. Es algo que no entienden
los poemas, basura andante, eso
de querer en la barricada, aquello que muere
por un pedacito de rima entre los labios.

El amor que te profeso es el cuentacuentos
de las librerías iluminadas.

Poema de Amor V. Poemas de amor si abandonas las palabras

Mueven los molinos
poemas soplando a cien por hora,
como una canción de amor zarandea
la vulgaridad en unos ojos, un pedazo
de dignidad amatoria.
Mueven pero se quedan quietos,
quizá es el estigma de la pérdida de un escalofrío,
o puede que el quererse
entre los límites prohibidos de las rimas.
Mueven los molinos
nuestro amor entre las amapolas
en invernaderos que odian las estaciones.

domingo, 1 de abril de 2012

Círculo vicioso. Poemas de amor por si abandonas la palabra

Los sueños eróticos son el amor de las afueras,
las afueras dejan a solas el deseo,
el deseo sueña con sueños eróticos,
los sueños eróticos son el amor de las afueras.

viernes, 30 de marzo de 2012

Poema de Amor IV. Poemas de amor si abandonas las palabras

Sabes que me escondo en las palabras
para evitar decirte que te quiero,
que vuelo raso para que no me veas
cuando distraída levantas la vista
en días como hoy, carentes de ventiscas.
Sabes de sobras, que dejo secar la tinta
si amenazas con un abrazo por la tarde,
que hay copas que amparan el desamparo
de mi carne, que te quiero
cuando te digo que te quiero y la tarde
me sorprende escondido dentro
de tu armario de trapos olvidados.

Horizonte ceniza.

Uno se da cuenta de que la revuelta es posible cuando mira cómo su hija se emociona revolviendo el cacao en la leche del desayuno.

Poema de Amor III. Poemas de amor si abandonas las palabras

Estás recostada entre cepillos y brillantina,
eres aire de alicates y belleza entre proclamas
de ternura. Y sin embargo me miras
de arriba abajo, como queriendo darte
cuenta de que todo ocurrió de repente,
en un abrir y cerrar de ojos, cuando buscabas
el poema entre estos versos,
igual que ahora miras esos restos de estaño
que en nada se parecen a nosotros.

Poema de Amor II. Poemas de amor si abandonas las palabras

Cuando haces el amor con la lija y el acero,
con los rasguños y las bocas cerradas,
cuando lo haces con los números imperfectos,
con la arenga de la tormenta,
cuando amas a la valija que no llega, cuando
haces el amor entre las pasiones de las calles vacías,
cuando resulta que la locomotora se escalofría
si la tocas pero se aleja de los andenes,
cuando haces el amor entre el rojo y la bandera,
y te follas los clavos enrevesados en los tablones
de un naufragio. Cuando el glande se hace sangre
al sacarlo del olvido, te queda la palabra.

Poema de Amor I. Poemas de amor si abandonas las palabras

Desconfía de las luces que molestan,
del deslumbre amistoso de metales pequeños,
de este oasis que lo abarca todo.

Desconfía de los jerséis de punto fino,
de las sonrisas forzadas de latas de conservas,
de la promesa de una boca muda.

Desconfía de la foto en escalones sin escaleras,
de la solidaridad entre paredes,
de la buena práctica social que no rasga el escenario.

Desconfía del que dice que no vale,
del que en tela de juicio sitúa mis caricias
en tu espada para así arañar a los años venideros.