Los deseos de los hombres parten de la nada,
como parte de la nada la literatura francesa maldita
a pesar de los expertos,
parte de la nada igualmente el brillo del cristal en la mañana,
el defecto del pantalón sobre el mostrador,
la pelea campal en condiciones siderales.
Los deseos de los hombres parten de la nada,
como la palabra que cambia el mundo a nuestro antojo.
Hace 10 años
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