jueves 2 de febrero de 2012

Horizonte Ceniza.

Si a un paseo le quitas los bancos no le queda nada, pues nadie se parará a contemplarlo ni a incorporarlo a la memoria.

Sin título.

No, los amantes no abandonan la noria
a las primeras de cambio,
dejan, eso sí, los paraguas cuando más
fuerte es el aguacero, humedecen
los sueños hasta coger resfriados, entonces
la fiebre y la tiritona, los días
en cama y la televisión a lo lejos. Pero
no se bajan de la noria, a pesar
de la basura catódica y los aires
dóciles que al final acaban por llegar. los amantes
de las cimas imposibles, esos que en la dicha
cuentan sin aliento el paso de los días
y en las caricias depositan el futuro
sin verbos auxiliares.
No abandonan la noria los amantes, por si acaso.

miércoles 1 de febrero de 2012

Mirando hacia otra parte (reprise)

Sientes que los pájaros ya no vuelan,
orillas que emprenden el vuelo lejos del mar,
el fósforo de la cerilla que no alumbra,
angostos celibatos de violadores del verso,
migas de pan en el parque esperando a las palomas.
Sientes el suelo moverse,
perfiles del aire que asfixian las génesis
de todo huracán en horas bajas, y la lluvia.
Sientes la lluvia de la cultura a ultranza,
sientes el poemario y la pintura ante tus ojos,
los cantos rodados de una película
de esas que los subtítulos acaban por derribar
en este hoy cielo azul estrellado.
Sientes que los pájaros ya no vuelan como antes,
pues hay cielo pero entorpecen las estrellas
el paseo repentino hacia el mañana.

martes 31 de enero de 2012

Mirando hacia otra parte.

Como se queman contenedores de basura
la poesía nace en ocasiones,
como el humo de negrores sin estrellas
la poesía se expande en ocasiones,
como la cerilla que declina en el vacío
la poesía se ofrece en ocasiones,
como el basta del gordo y la esperanza del flaco
la poesía comienza en ocasiones.

domingo 29 de enero de 2012

Fin del viaje (Canción). La feria llega a la ciudad y abandona el barco.

La chica barbuda entra en su camerino,
cartones de los bingos que no tocan,
los ceros de billetes en cajas metálicas,
la feria ya abandona la ciudad.

Oleajes en las costas sin salida al mar,
los perros aullando entre la gente,
los árboles que sueñan con cemento en vez de ramas
la feria ya abandona la ciudad.

Los sueños de una cría en su cuarto,
pandillas de los barrios altos de la ciudad,
corcheras sin fotos ni calendarios
la feria ya abandona la ciudad.

Los años que parecen cremalleras
que ocultan de los restos carromatos
amores que se pierden entre la oscuridad
la feria ya abandona la ciudad.

Maestros que descubren ciudades nuevas,
vagones que lo hijos aspiran a tocar
hay una chica del norte que se pierde entre la niebla
la feria ya abandona la ciudad.

Comprendes que los días son márgenes estrechos,
de páginas aún por escribir y sin embargo
se ha contado ya la novela del lugar
la feria ya abandona la ciudad.

La feria ya abandona la ciudad,
la feria ya abandona la ciudad,
si vuelves a la feria del país del norte aquél,
saluda de mi parte a aquella chica,
que creía en el coraje de un viaje interminable
y que no consiguió encontrar la estación de tren.

La feria ya abandona la ciudad…

viernes 27 de enero de 2012

París Francia

JEMF.

Qué me importa a mí si los soldados
parten al frente a ganar una guerra,
qué me importa si los pescadores
van en busca de la comida de mañana,
qué que sea la luna un nuevo lugar
donde los astronautas cuentan sus chistes,
qué me importa si los feriantes
parten a otra ciudad dejando felicidad
en cada calle de los barrios.

Dime, qué me importa a mí todo eso,
si mi amiga del pupitre no parte hacia
la vida que dejó cuando existían
otros sueños y otros ojos, si no parte
ahora que esos sueños están irremediablemente
de su lado.