miércoles, 4 de mayo de 2011

Los futuros del comienzo (VII)

Los discos que pinchan el futuro mucho antes de su existencia

ya no suenan. Se quedan los vacíos

antros con sonoras manifestaciones que pasado un tiempo

dejan su hueco a los silencios de tranvías, eléctricos vehículos

respetuosos con el medio ambiente.

Entonces es una madre que aparece entre la niebla,

radiante en sus treinta, en recuerdos de lo increíble

que una vez hubo en las moquetas de los salones de clase

media de provincias. Se muestran los críos desnudos

como pulgas sobre la alfombra, peleando por pelotas

bajo las sillas.

Los tiempos pasan para ese disco de Roy Orbison y no asustan

salvo a la urgencia por olvidar que estuvo ahí. El amigo mayor

de esos trances, el de los lacios cabellos, el que dijo con su risa

que tarde era ya salvo para dejarse llevar por los deseos

escondidos de nuestra carne tersa de los comienzos.

martes, 3 de mayo de 2011

Los futuros del comienzo (VI)

Mística, estoico o libre da lo mismo

si entra la brisa, busca la palabra,

que no te pueda el rito del abismo,

deja al pomo de la puerta que se abra.

Crisis, cambio, el mismo aviso, usura

de bellacos en busca del papiro,

de rimas que decoren la clausura

de la sangre en los dientes del vampiro.

Encuentra la búsqueda en el embarque

de un mundo templado que apenas quema,

que calienta motores sin brazadas.

Que nades digo, si no crees en hadas

o en sueños, saliva, anda, asume, rema

los tiempos son cenizas en el parque.

viernes, 29 de abril de 2011

Los futuros del comienzo (V)

Dejas sin querer las comas en cualquier

rincón de los cuartos, si te importan

los sentidos el significado no duerme

en tu regazo para enterarse

de lo que poquito a poco va ocurriendo.

Eres olvidadizo cuando se trata

de los puntos y seguido, entonces te haces

el remolón en los balcones que dan al sur

cuando la fina lluvia de los árboles

contamina con polen lo que apenas

nunca ha existido. Me asusta

cuando vejas el orden delicado

de gramáticas matizadas con la alegría

lozana de años jóvenes en plena

revolución de los sentidos, esos que

los significados evitan en su desvelo.

En resumidas cuentas, la carne de cañón

de un adolescente venido a menos,

los años jóvenes y la simetría de aquellos

fantasmas que nos contaron la distancia

que separa

al amor de los puntos que dan por concluidos

relatos como las vidas de los otros.

miércoles, 27 de abril de 2011

Los futuros del comienzo (IV)

Los vuelos no responden al dial

de una llamada.

Las estelas humeantes, en el cielo

ahorcan los cuellos de los

astros.

Aterriza entre maletas

y pintauñas,

sobre pistas desorientadas,

hacia mesas en hileras miles

de elegantes antros.

martes, 26 de abril de 2011

Los futuros del comienzo (III)

Decenios huérfanos de un año

de días de pobres de remedios

contra la pérdida , otro

de sus años atropellado en

los servicios del hospital de provincias.

Pobre decenio en su tragedia,

con esa cesta de mimbre delimita

la libertad y la seguridad

de zonas alambradas. El pobre

decenio sin pródigos hijos

que acariciar mientras pasa el tiempo

ante sus ojos. Se morirán otros

que crecieron felices

entre sus senos delicados

y tersos como el tic tac del reloj

y las ruinas centenarias

cuando el recuerdo aprieta.

miércoles, 20 de abril de 2011

Los futuros del comienzo (II)

La palabra no sustituye a los futuros

del comienzo. Quiero decir lo que ahora

entiendes si lo piensas, como los mudos

en andamios no sustituyen al que increpa

sueños de otros en cielos de nadie.

La palabra, como digo, no sustituye

a los futuros del comienzo, bien sabes

de sobra que las hordas de muñones

in a row no sostienen los libros

que la imaginación recrea a su antojo.

La palabra no es todo siendo nada,

déjame explicarme, no es todo

siendo nada es como mirarse a los ojos

huecos del futuro de los comienzos,

que, como te digo, no se sustituye

por lo dicho en los asfaltos desiertos

o de igual manera en los desiertos

de asfaltos emocionales.

Los juegos de palabras ya no aplican,

la fórmula matemática apenas cuenta,

los futuros del comienzo

a buen seguro tuvieron su tiempo

siempre, siempre

en algún futuro ya pasado.